El biochar es un carbón vegetal, fabricado a partir de biomasa mediante un proceso avanzado de pirólisis. Sus características y versatilidad lo hacen un material útil en sectores como la agricultura, jardinería, alimentación animal, o la filtración de agua.
Es importante destacar que en realidad «biochar»se refiere a un grupo de productos, pues hay muchísimos tipos de biochares con distintas características según la biomasa inicial, la tecnología utilizada, los parámetros de producción, y el uso final.
Características que hacen del biochar una enmienda idónea para potenciar la salud, resiliencia y fertilidad de suelos degradados
Elevada capacidad de retención de agua
permite retener humedad en los suelos y ayudar a las plantas a hacer frente al déficit hídrico.
Elevada capacidad de intercambio catiónico (CIC)
permite retener nutrientes del suelo y tenerlos disponibles para las plantas.
Alta porosidad
se traduce en una alta superficie específica y un material de muy baja densidad que ayuda a descompactar y airear los suelos, y a la vez ofrece un hábitat ideal para los microorganismos del suelo.
Estabilidad
se mantiene estable en el suelo durante siglos, por lo que sus beneficios se acumulan cada vez que se aplica.
Una solución para afrontarla emergencia climática
El Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) ha identificado el biochar como una de las soluciones para hacer frente a la emergencia climática con el mayor número de cobeneficios ambientales, sociales y económicos.
¿Cúal es la diferencia entre el biochar y el carbón vegetal?
El biochar es un tipo de carbón vegetal, pero debe cumplir con varios requisitos estrictos relacionados con cada etapa de su cadena de valor, desde el orígen de la materia prima hasta el uso final del biochar:
La fuente de biomasa debe ser residual o bien provenir de una gestión sostenible certificada.
El método de producción debe seguir criterios de eficiencia, incluyendo un aprovechamiento del exceso de energía generada.
Las propiedades fisicoquímicas del material deben cumplir con los estándares establecidos por los organismos internacionales (EBC, IBI, etc.)
Su uso final debe asegurar la permanencia de ese carbono en el suelo a largo plazo.
El cumplimiento de todos estos requisitos resulta en la obtención de la certificación EBC (European Biochar Certificate) que actúa como sello de calidad y seguridad para el cliente.
Para más información puede consultar la página web del organismo europeo de biochar (EBC).